Echium wildpretii

Pinus canariensis, el pino canario, es una especie de gimnosperma de la familia de las coníferas Pinaceae. Es un árbol de gran tamaño, de hoja perenne, nativo y endémico de las Islas Canarias exteriores (Gran Canaria, Tenerife, El Hierro y La Palma) en el Océano Atlántico[3]. Es un pino subtropical y no tolera las bajas temperaturas ni las heladas fuertes, sobreviviendo a temperaturas de hasta -6 a -10 °C (21 a 14 °F). Dentro de su área natural, crece bajo regímenes de precipitación extremadamente variables, desde menos de 300 mm (12 pulgadas) hasta varios miles, principalmente debido a las diferencias en la captación de niebla por parte del follaje. En condiciones cálidas, es uno de los pinos más tolerantes a la sequía, viviendo incluso con menos de 200 mm (7,9 in) de lluvia al año. Es el símbolo vegetal de la isla de La Palma[4].

El Pinus canariensis es un árbol perenne de gran tamaño, que alcanza los 30-40 m de altura y 100-120 cm de diámetro de tronco (dbh), llegando excepcionalmente a los 60 m de altura y 265 cm de diámetro[3] Las hojas, de color verde a amarillo-verdoso, son aciculares, en haces de tres, de 20-30 cm de longitud[3], con márgenes finamente dentados y a menudo caídas. Una característica de la especie es la aparición de brotes epicórmicos glaucos (de color verde azulado) que crecen desde la parte inferior del tronco, pero en su área natural esto sólo ocurre como consecuencia de un incendio u otros daños. Este pino es una de las coníferas más resistentes al fuego del mundo[cita requerida] Las piñas son de 10-18 cm de largo, 5 cm de ancho,[3] de color marrón castaño brillante y a menudo permanecen cerradas durante varios años (piñas serótinas). Sus parientes más cercanos son el pino Chir (Pinus roxburghii) del Himalaya, los pinos mediterráneos Pinus pinea, Pinus halepensis, Pinus pinaster y Pinus brutia del Mediterráneo oriental.

La paloma de bolle

El archipiélago canario, compuesto por siete islas y seis islotes, ocupa un total de 7500 km2 y alberga una gran variedad de ecosistemas, una enorme riqueza biológica y formaciones geológicas únicas. Gracias a su situación geográfica, Canarias tiene un clima subtropical moderado por los vientos alisios y termorregulado por el océano Atlántico. Factores como la altitud (con claras variaciones de temperatura, precipitación, humedad e insolación, según el nivel), la orientación (con marcadas diferencias entre las orientaciones norte y sur de las islas), y el brusco relieve insular, hacen que existan muchos microclimas diferentes.

Esta circunstancia, junto con los diversos suelos volcánicos, ha dado lugar a una notable riqueza de ecosistemas y a un mundo natural excepcionalmente rico y diverso. Incluso a primera vista, es fácil apreciar esta diversidad ecológica observando los extraordinarios contrastes de los paisajes naturales de las islas.

Por otra parte, a pesar de su proximidad a África (95 km de distancia), las Islas Canarias han mantenido un cierto grado de aislamiento que, junto con las características climáticas y topográficas mencionadas, ha favorecido la aparición de un gran número de especies endémicas.

Vida útil del pino canario

Joanne Owen updated 8/27/2021 Share mail_outline attach_file Las siete islas visitables del archipiélago canario (Tenerife, Fuerteventura, Gran Canaria, Lanzarote, La Palma, La Gomera y El Hierro) tienen mucho que ofrecer a los viajeros. Desde un entorno impresionante hasta una historia épica (Cristóbal Colón se detuvo aquí mientras navegaba en busca del Nuevo Mundo), estos oasis insulares frente a la costa de África son muy diversos. Siga leyendo para saber qué isla se adapta mejor a sus necesidades en nuestra guía de las Islas Canarias.

Agujas de pino canario

Es una herbácea perenne revuelta con hojas glabras (lisas), glaucas (gris-verde), Las hojas son opuestas, pecioladas, triangulares o hastadas con márgenes dentados. El látex está presente. No hay estípulas. Las flores son axilares, solitarias, en forma de campana, de 3-6 cm de longitud, de color naranja (que se oscurece al secarse). Tiene una gruesa raíz tuberosa, de la que se producen tallos huecos y revueltos de unos 3 m cada año.

Esta especie es apreciada en el cultivo por su hábito revuelto y sus atractivas flores acampanadas de color naranja intenso. Como no tolera temperaturas inferiores a 0 °C, en las regiones templadas debe cultivarse en invernadero. Puede alcanzar 1,5 metros de altura. En su cultivo en el Reino Unido ha obtenido el Premio al Mérito en Jardines de la Royal Horticultural Society[4].