sant climent, menorca

Desde hace 55 años la iglesia tenía una copia de los originales pintada sobre una superficie de yeso que se estaba degradando . Después de retirar la antigua copia se realizó un meticuloso proceso de restauración que dejó al descubierto restos de la pintura original que se habían conservado en las capas profundas de las paredes del ábside .

6 proyectores HD están integrados en el espacio de la iglesia , los visitantes pueden ver tanto las pinturas originales como la recreación completa de la iconografía que decoraba el ábside , gracias a la reciente investigación y a la aportación que ha hecho Burzon*Comenge , encargándose del proyecto y la animación visual. El estudio de investigación audiovisual Playmodes se ha encargado del desarrollo técnico y de la composición musical .

arte románico

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artista árabe pintando para los reyes normanos

Las pinturas románicas abundan en España. Estos frescos pueden verse hoy en día en el Museo Nacional de Arte de Cataluña en Barcelona y en el Museo Diocesano de Vich. Se pueden agrupar por su región de origen o por su estilo. Aunque todos proceden del siglo XII, algunos parecen más antiguos que otros, quizá porque sus autores se inspiraron en ciertos motivos arcaicos. Se pueden distinguir dos grupos principales de pinturas románicas españolas: uno de la zona de los Pirineos y del oeste de España, el otro grupo incluye la región circundante y el obispado de Vich. El primer grupo incluye las iglesias situadas en la antigua baronía de Erill, cuyas pinturas se encuentran actualmente en el Museo Nacional de Arte de Cataluña. Este grupo incluye las pinturas de las iglesias de San Juan de Bohí, San Clemente y Santa María de Tahull, Santa Eulatia de Estahón, San Quirico o Quirze de Pedret, Santa María de Esterri de Aneu, San Pedro de Burgal, San Pedro de Sorpe, San Pedro de la Seu d’Urgell y Santa María de Mur (esta última alojada en el Museo de Boston).

maestro de la pintura taüllmural

El ábside ha sido sustituido en la iglesia por una réplica, y en él se conserva parte de la decoración original. El MNAC de Barcelona conserva también las pinturas de los arcos de triunfo, un ábside lateral, la inscripción de la consagración y una ventana anterior[3].

Su genialidad radica en la forma de combinar elementos de diferentes visiones bíblicas (Apocalipsis, Isaías y Ezequiel) para presentar al Cristo del Día del Juicio Final. Cristo aparece desde el fondo provocando un movimiento hacia el exterior desde el centro de la composición, que está presidido por el sentido ornamental de los contornos y el hábil uso del color para crear volumen. La excepcionalidad de esta obra y su fuerza pictórica han llegado a la modernidad y han fascinado a los artistas de vanguardia del siglo XX, como Picasso y Francis Picabia[4].

La superficie redonda bajo los pies de Cristo representa la tierra y la aureola sobre su cabeza representa la divinidad. La mano derecha de Cristo simboliza la bendición, y en su mano izquierda sostiene un libro con las palabras EGO SUM LUX MUNDI, que se traducen en español como “Yo soy la luz del mundo”. Los símbolos del Alfa y el Omega, que cuelgan como lámparas a ambos lados de Cristo, simbolizan el principio y el fin. Las imágenes cuádruples representan a cuatro evangelistas. A la derecha, se ve un ángel junto al león que sostiene una de sus patas traseras, símbolo de San Marcos. A la izquierda, un ángel que sostiene la cola del toro es un símbolo de San Lucas. Los otros dos evangelistas encajan en el espacio triangular a ambos lados de la mandorla. Un ángel que sostiene el libro del Evangelio representa a San Mateo, y el otro ángel es San Juan que sostiene un águila en sus brazos. Debajo de la pintura mural de Cristo en la mandorla están Santo Tomás, San Bartolomé, la Madre de Dios, San Juan Evangelista, Santiago y San Felipe. La Madre de Dios sostiene un cuenco del que salen rayos rojos que simbolizan la sangre de Cristo.