David alfaro siqueiros

“La pintura en su forma superior y la pintura como arte popular menor difieren esencialmente en esto: la primera tiene tradiciones universales invariables de las que nadie puede separarse la segunda tiene tradiciones puramente locales”. [En contraposición a la opinión de Rivera y Siqueiros]”. 2 de 10

“En toda pintura, como en cualquier otra obra de arte, hay siempre una idea, nunca una historia. La idea es el punto de partida, la causa primera de la construcción plástica, y está presente todo el tiempo como materia creadora de energía.” 7 de 10

“José Clemente Orozco, junto con el grabador popular, José Guadalupe Posada, es el más grande artista, cuya obra expresa genuinamente el carácter y el espíritu del pueblo de la Ciudad de México. Profundamente sensual, cruel, moralista y rencoroso como buen descendiente de españoles, tiene la fuerza y la mentalidad de un servidor del Santo Oficio en toda su obra se siente la presencia simultánea del amor, del dolor y de la muerte.” 8 de 10

“[Sobre su vida] “No hay nada de especial interés en ella, ni hazañas famosas ni hechos heroicos, ni sucesos extraordinarios o milagrosos. Sólo el esfuerzo ininterrumpido y tremendo de un pintor mexicano por aprender su oficio y encontrar oportunidades para ejercerlo.” 10 de 10

Barricada

Guadalajara es una ciudad culta. Hay muchas razones para visitar la capital de Jalisco, pero los murales de José Clemente Orozco deberían encabezar la lista. En torno a los edificios adornados con murales de uno de los tres grandes muralistas de México han surgido prósperos museos. Guadalajara es el mejor lugar para conocer a este destacado artista mexicano, ir de museo en museo y ver exposiciones de otros artistas inspirados en el maestro.

Nacido en 1883 en el pueblo agrícola de Zapotlán el Grande (hoy Ciudad Guzmán), el muralista pasó varios años de su juventud en Guadalajara antes de trasladarse a Ciudad de México. Sus padres querían que estudiara ingeniería agrícola, pero él estaba enamorado del arte. Por las noches estudió en la Academia de Arte de San Carlos con Diego Rivera, David Alfaro Siquieros y Gerardo Murillo (conocido como Dr. Atl). Luego, al salir de la escuela, tuvo como tutor al ilustrador y escritor satírico José Guadalupe Posada. Creció en medio de una talentosa generación de artistas mexicanos.

Orozco perdió la mano izquierda de joven, por lo que no iba a ser un soldado típico cuando estalló la revolución mexicana en 1910. En lugar de servir en la infantería, sirvió a las fuerzas constitucionalistas ilustrando la propaganda que apoyaba a Venustiano Carranza y Álvaro Obregón, en última instancia contra las fuerzas de Pancho Villa. Gran parte de su estilo se vio influenciado por la violencia sin sentido de los distintos bandos del conflicto que duró una década. Los murales de Orozco son conocidos por ser más oscuros y menos optimistas sobre el futuro que sus contemporáneos.

América tropical

José Clemente Orozco nació en 1883 en Zapotlán el Grande (actual Ciudad Guzmán), Jalisco, hijo de Rosa de Flores Orozco. Se casó con Margarita Valladares y tuvo tres hijos. A los 21 años, Orozco perdió la mano izquierda mientras trabajaba con pólvora para hacer fuegos artificiales[4][5].

El ilustrador satírico José Guadalupe Posada, cuyos grabados sobre la cultura y la política mexicanas desafiaron a los mexicanos a pensar de forma diferente sobre el México posrevolucionario, trabajaba a la vista del público en escaparates situados en el camino que Orozco recorría para ir a la escuela. En su autobiografía, Orozco confiesa: “Me detenía [en el camino de ida y vuelta a la escuela] y pasaba unos minutos encantado observando [a Posada]… Este fue el empujón que puso en marcha mi imaginación y me impulsó a cubrir el papel con mis primeras figuritas; este fue mi despertar a la existencia del arte de la pintura.” Continúa diciendo que viendo el grabado decorado de Posada se introdujo en el uso del color. Después de asistir a la escuela de Agricultura y Arquitectura, Orozco estudió arte en la Academia de San Carlos. Trabajó como ilustrador para los periódicos de la Ciudad de México, y directamente como ilustrador para uno de los ejércitos constitucionalistas supervisados por el “Primer Jefe” Venustiano Carranza. Cuando las facciones revolucionarias se dividieron en 1914 tras el derrocamiento de Victoriano Huerta, Orozco apoyó a Carranza y al general Álvaro Obregón contra Pancho Villa y Emiliano Zapata[6] La violencia de la que fue testigo afectó profundamente su vida y su arte. “El mundo se desgarró a nuestro alrededor”, escribió en su autobiografía. “Pasaban convoyes de tropas camino de la matanza. Los trenes volaban por los aires”[7].

José clemente orozco prometheus

José Clemente Orozco nació en 1883 en Zapotlán el Grande (actual Ciudad Guzmán), Jalisco, hijo de Rosa de Flores Orozco. Se casó con Margarita Valladares y tuvo tres hijos. A los 21 años, Orozco perdió la mano izquierda mientras trabajaba con pólvora para hacer fuegos artificiales.

El ilustrador satírico José Guadalupe Posada, cuyos grabados sobre la cultura y la política mexicanas desafiaron a los mexicanos a pensar de forma diferente sobre el México posrevolucionario, trabajaba a la vista del público en los escaparates de las tiendas situadas en el camino de Orozco a la escuela. En su autobiografía, Orozco confiesa: “Me detenía [en el camino de ida y vuelta a la escuela] y pasaba unos minutos encantado observando [a Posada]… Este fue el empujón que puso en marcha mi imaginación y me impulsó a cubrir el papel con mis primeras figuritas; este fue mi despertar a la existencia del arte de la pintura” (Orozco, 1962). Continúa diciendo que ver el grabado decorado de Posada le dio su introducción al uso del color. Después de asistir a la escuela de Agricultura y Arquitectura, Orozco estudió arte en la Academia de San Carlos. Trabajó como ilustrador para periódicos de la Ciudad de México y directamente como ilustrador para uno de los ejércitos constitucionalistas supervisados por el “Primer Jefe” Venustiano Carranza. Cuando las facciones revolucionarias se dividieron en 1914 tras el derrocamiento de Victoriano Huerta, Orozco apoyó a Carranza y al general Álvaro Obregón contra Pancho Villa y Emiliano Zapata.